Alemán Español Español Francés Inglés Inglés Italiano Polaco Portugués Portugués Ruso Chino
DA CLIC EN UNA BANDERA PARA OTRO IDIOMA

domingo, 1 de marzo de 2026

BAPTISTERIOS DE LA IGLESIA CATÓLICA (9)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

 

Riviera Maya, México; Marzo 2 del 2026.

Baptisterios de la Iglesia Católica

BAPTISTERIO DE ALBENGA

CATEDRAL DE SAN MICHELE

Albenga, Liguria, Italia

Construido en el Siglo V, el Baptisterio de Albenga es la construcción Cristiana más antigua de toda Liguria; ¡800 años más que su Catedral! ¡la cual tiene 800 años de existir!

X X X

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.

sábado, 28 de febrero de 2026

EL DEMONIO AL ACECHO DEL MESÍAS - (17)

                        “La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

 

Riviera Maya, México; Febrero 28 del 2026. 

LAS PÁGINAS QUE SE LEEN ENSEGUIDA, SON PARTE DE MI LIBRO

“EL DEMONIO AL ACECHO

DEL MESÍAS”

(Antonio Garelli – Garelli Editores  – 2009)


II.7.- CURACIÓN DE LA SUEGRA DE SIMÓN, PEDRO

(Mt 8, 14-15; Mc 1, 29-31; Lc 4, 38-39)

“Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con fiebre.  Le tocó la mano y la fiebre la dejó; y se levantó y se puso a servirle.”

 Evangelio según San Mateo

 “Cuando salió de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.  La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablaban de ella.  Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó.  La fiebre la dejó y ella se puso a servirles.”

Evangelio según San Marcos

 “Saliendo de la sinagoga, entró en la casa de Simón.  La suegra de Simón estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella.  Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre, y la fiebre la dejó; ella levantándose al punto, se puso a servirles.”

Evangelio según San Lucas

+  +  +

          Esta santa mujer (de quien no se registra su nombre), debió haber sido muy querida del Señor, pues además de haberla sanado con un gesto muy cariñoso (tomándola de la mano –algo inaudito para un rabboni, quienes no podían ni tocar a las mujeres extrañas a su casa–), el incidente es tomado en cuenta por los tres Evangelistas Sinópticos.  Y se entiende este hecho, pues no es difícil suponer que haya habido una buena amistad entre ella y Jesucristo.  Hay que recordar que Jesús viajaba a menudo desde Nazaret hasta el Mar de Galilea aún antes de iniciar su Ministerio.

          La casa de Simón y Andrés estaba ubicada muy cerca de la orilla del lago y era de las primeras que se veían llegando por el camino desde Magdala y Genesaret a Cafarnaúm.  Afuera de esta construcción (bastante modesta, pero resistente en su edificación), conoció Jesús a los pescadores del Lago de Genesaret que más tarde serían sus primeros cuatro discípulos: Simón y Andrés su hermano, y Juan y Santiago, los hijos de Zebedeo; todos pescadores, todos ellos galileos.

         Respecto a que es reconocida como la suegra de Simón, se deduce que éste estaba casado con su hija; sin embargo, nada se narra en los Evangelios  sinópticos acerca de ella, por lo que se podría entender que ya hubiese muerto, y que Pedro se habría quedado al cuidado de la madre de su esposa.  Conviene también recordar que no se está hablando de hombres de mucha edad, sino de jóvenes todos ellos (pues, el mismo Jesús apenas tiene treinta años y todos sus discípulos fueron de menor edad que él), por lo que una mujer así les era muy útil para su vida, amén de muy querida por todos.

         La zona del Lago de Tiberíades era la más densamente poblada de la región norte de Palestina, en plena Galilea; era el paso obligado de caravanas y viajeros procedentes de Siria y Fenicia hacia Jerusalén, bordeando por los caminos de la ribera occidental del Río Jordán hasta Jericó, para evitar los caminos desérticos de las llanuras de Samaria.  Todas las poblaciones ribereñas del lago, desde Cafarnaúm hasta la antigua Kinnéret, en la ribera occidental; y de Betsaida hasta Hipo, en la margen oriental, bullían en comercio y actividades sociales y militares, por lo que Jesús las escogió para el inicio de la predicación del Evangelio.  La población sumada de esas ciudades y enclaves (más de diez), era similar a la de Jerusalén, la gran ciudad de la Provincia Romana de Judea.

         Una vez descritos los antecedentes, veamos ahora la significación del caso específico.  Satanás ha tomado partido de una persona muy querida por todos, pues los discípulos ‘le hablan de ella’ y ‘le ruegan por ella’ a Jesucristo; quien no vacila en acudir en su auxilio.  Es una gran oportunidad para la alabanza de Dios que aprovechará Cristo, de una situación adversa creada por el Demonio. 

         Así, una vez más, con el bien será vencido el mal; de lo inconveniente saldrá algo beneficioso; la congoja se transformará en alegría.  Esto es precisamente La Buena Nueva: hacer vivir a todos los que tengan fe, las virtudes y bondades del Reino de los Cielos.  Sin mucha imaginación, es fácil comprender la alegría de los Apóstoles ante la Divina intervención del Maestro, quien ha restaurado la salud de la amada mujer.  ¡Las maravillas que el Mesías realiza, también son para los propios, no solo para los extraños!

         ¡Al final nada conseguiste Satán! ¡Dios ha sido alabado por sus Santos!

§ § §

 

II.8.- NUMEROSAS CURACIONES EN CAFARNAÚM

(Mc 1, 32-34; Mt 8, 16-17; Lc 4, 40-41)

“Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemonia- dos; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta.  Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios.  Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.”

+  +  +

         Este importante momento del Evangelio hace recordar otro instante maravilloso, de muchos años atrás, pero que cuando se dijo por primera vez no se alcanzó a comprender en toda su dimensión; me refiero al cántico de alabanza de los ángeles celestiales cuando Jesús nació en Belén: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres en quienes Él se complace”, cantaban todos a una voz desde las alturas.

         A todos aquéllos que Satanás tiene bajo el dominio del mal y del pecado, Cristo Jesús los está llenando con los dones del cielo, que son: la bondad, la verdad y lo felicidad.  Bondad, porque la salud física y mental que reestablece Jesús a todos, son invaluablemente benéficas para la vida; verdad, porque sus palabras conducen por los caminos del conocimiento, que llevan a la salvación y a Dios; y felicidad, porque el estado de salud y verdad redunda en el estado de paz que toda alma humana busca incesantemente.

         Son tantos los atormentados que le han traído al Divino Maestro, que el Demonio quiere abrumarlo; bien sabe que como hombre debe cansarse, se ha de agotar, y entonces dejará de realizar sus maravillas.  Pero Cristo está consciente de ello y se multiplica en sus prodigios para los necesitados; dice San Mateo que lo hacía en cumplimiento a lo escrito por el profeta Isaías: “Él tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades.” (Is 53, 4-5)  Así, paulatinamente, serán cumplidas todas las promesas hechas en lo antiguo para el momento en que se presentara el Mesías entre nosotros; no importa cuánto se afanen los demonios en obstruir la labor de Jesucristo, todos cuantos le conozcan sabrán que Él es el Ungido de Dios; y aun los que nunca le vean, sabrán que Él es el Salvador. 

         Este es un mal día para Satanás y sus demonios, pues el Mesías está en plena actividad de salvación; anunciando la Buena Nueva a todos los pobladores de la Tierra, y ahora por el momento, empezando en Cafarnaúm. 

         ¡Bendito sea El Santo de Dios que ha bajado del cielo para librarnos del Príncipe del Mal!

§ § §

La siguiente entrega será el próximo Domingo.

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.


jueves, 26 de febrero de 2026

EL CREDO, SÍMBOLO DE LA FE DE LA IGLESIA (22)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

 

Riviera Maya, México; Febrero 27 del 2026. 

EL CREDO, SÍMBOLO DE LA FE.

Tomado de la Colección de Folletos

EL CREDO. SÍMBOLO DE LA FE DE LA IGLESIA

P. Emiliano Jiménez Hernández, C.N.

Grafiti Ediciones – Bilbao España

2006

CREO EN DIOS…

CREO EN JESUCRISTO…

FUE CONCEBIDO POR OBRA DEL E.S.…

PADECIÓ BAJO EL PODER DE P. PILATO…

         A) PADECIÓ

La Pasión de Cristo nos coloca ante Dios.  Es una Pasión querida por Dios.  En su plan salvífico “el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; ser muerto y resucitado…”  Éste es el pensar de Dios, que Pedro –y demás Apóstoles– “no entiende”.  Pero Jesús, por tres veces, les anuncia su Pasión.

Iban de camino a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos, estaban sorprendidos y le seguían con miedo.  Tomó otra vez a los doce y comenzó a decirles lo que iba a suceder: “Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de Él, le escupirán, le azotarán y le matarán; y a los tres días resucitará.” (Mc 10, 32-34)

Lucas añadirá los insultos y salivazos… Todo ello para dar cumplimiento a lo anunciado por los profetas. (Lc 18,31)  Cristo va a la pasión siguiendo los designios del Padre, en obediencia a la voluntad del Padre: “Cristo, siendo Hijo, aprendió por experiencia, en sus padecimientos, a obedecer.  Habiendo llegado así a la plena consumación, se convirtió en causa de salvación para todos los que le obedecen.” (Hb 5,8-10)

En su sangre se sella la alianza del creyente y Dios Padre: “Tomando una copa y, dadas las gracias, se la dio y bebieron todos de ella. Y les dijo: “Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos; para el perdón de los pecados.”” (Mc 14, 23-24; Mt 26, 27-28; Lc 22,20)  Esto es lo que Pablo ha recibido de la tradición eclesial, que se remonta al mismo Señor:

Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado… después de cenar, tomó la copa, diciendo: “Esta copa es la nueva alianza en mi sangre.  Cuantas veces la bebáis, hacedlo en memoria mía.  Pues, cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.

En todos estos textos aparecen las palabras, grávidas de significado, “por vosotros”, “por muchos”, que expresan la entrega de Cristo a la pasión en rescate nuestro.  Marcos, en su relato de La Pasión, nos presenta a Jesús como el justo que sufre sin culpa la persecución de los hombres.

En el Salmo 22 Jesús encuentra el ritual de su ofrenda al Padre por los hombres.  Él es el Siervo de Yahveh, tan desfigurado que no parecía hombre; sin apariencia ni presencia, despreciable y desecho de los hombres; varón de dolores y sabedor de dolencias, ante quien vuelve el rostro. 

Carga sobre sí los sufrimientos y dolores, azotado, herido de Dios y humillado. Herido, ciertamente, por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas, soportando Él el castigo que nos trae la paz, pues con sus malestares hemos sido nosotros curados. Él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.  (Is 52, 13-53) 

San Pedro, en su Primera Carta a las Comunidades Cristianas, presenta La Pasión de Cristo como huellas luminosas por donde caminar:

“Pues, para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo sufrió por nosotros, dejándonos un ejemplo para que sigamos sus huellas.  Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; al contrario, se ponía en manos de la justicia.  Cargando nuestros pecados subió a la cruz, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado.” (1P 2, 21-24) 

En su pasión aparece el amor insondable de Dios, que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros (Rm 8, 32; Jn 3, 16), para reconciliar en Él al mundo consigo.  Para esto vino el Hijo al mundo: “Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.” (Mc 10, 45)  Cada cristiano puede decir junto con Pablo: “El Hijo de Dios me amó y se entregó por mí.”

San Justino en sus Diálogos establece la importancia de la muerte de Cristo:

“Los cristianos provienen de Jesucristo, que gustó la muerte en cruz, según el gran designio salvífico de Dios… El misterio del cordero, ordenado sacrificar por Dios como Pascua (Ex 12, 1-11), era figura de Cristo, con cuya sangre, quienes creen en Él, ungen sus casas, es decir, a sí mismos…


Y el mismo Dios, que prohibió a Moisés hacer imágenes, le mandó, sin embargo, fabricar la serpiente de bronce y la puso como signo por medio del cual se curaban quienes habían sido mordidos por las serpientes. 

 

Con ello anunciaba Dios un gran misterio: la destrucción del poder de la serpiente –autora de la transgresión de Adán (y Eva) – y, a la vez, la salvación de quienes creen en Quien por este signo era figurado, es decir, en Aquel que iba a ser crucificado para librarnos de las mordeduras de la serpiente: idolatrías y demás iniquidades.”

San Justino, Mártir

La hora de la Pasión es la hora de Cristo, la hora señalada por el Padre para la salvación de los hombres en la pasión de Su Hijo.  Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que crean en Él, sino que tenga vida eterna.” (Jn 3, 16) “El que no perdonó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.” (Rm 8, 31)

Siendo la hora del Padre, es la hora de la glorificación del Hijo y de la salvación de los hombres.  La Pasión es la hora de pasar de este mundo al Padre y del amor a los hombres hasta el extremo (Jn 13,1).  Por ello, la hora también es de la glorificación del Padre en el Hijo. (Jn 17,1)  Con la entrega de su Hijo a la humanidad, Dios se manifiesta plenamente como Dios: Amor en plenitud.  No cabe un amor mayor. 

En sus Sermones, San Agustín lo enfatiza diáfanamente:

Cree, pues, que bajo Poncio Pilato fue crucificado y sepultado el Hijo de Dios.  Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos.(Jn15,13) ¿De veras es el amor más grande?

 

Si le preguntamos al Apóstol, nos responderá: “Cristo murió por los impíos.” Añadiendo: “Cuando éramos sus enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo.(Rm 5, 6-10)  Luego, en Cristo hallamos un amor mayor, pues dio la vida por sus enemigos, no por sus amigos.

 

¡No te ruborice, pues, la ignominia de la Cruz! ¡Todo un Dios no vaciló en tomarla por ti! “Préciate, como el Apóstol, de no saber más que de Jesucristo, y de éste, Crucificado.” (1Co 2,2)”

  San Agustín,

Obispo de Hipona

En La Pasión, Cristo lleva a cabal cumplimiento todas las figuras del amor apasionado de Dios por los hombres, así lo predica San Melitón de Sardes:

“Ya el Señor había dispuesto previamente y prefigurado sus sufrimientos en los Patriarcas, los Profetas y en todo el pueblo…

 

Si quieres que el misterio del Señor se te esclarezca, dirige tu mirada a Abel, similarmente matado; a Isaac, similarmente atado; a José, vendido; a Moisés, abandonado; a David, perseguido; a los Profetas, similarmente sufrientes a causa de Cristo; dirige tu mirada a la oveja inmolada en Egipto; hacia Quien hirió a Egipto y salvó a Israel por la sangre…

 

¡Con su espíritu inmortal mató a la muerte homicida! Él es, en efecto, quien por haber sido conducido como un cordero e inmolado como una oveja (Is 23,7), nos libró de la servidumbre del mundo –como de la tierra de Egipto–, nos desató los lazos de la esclavitud del demonio –como de la mano del Faraón– y selló nuestras almas con su propio espíritu y los miembros de nuestro con su propia sangre.  Él es quien cubrió la muerte de vergüenza y quien enlutó al diablo, como Moisés al Faraón…

 

Él es la Pascua de nuestra salvación.  Él es quien soporta mucho en muchos: Quien fue matado en Abel, atado en Isaac, siervo en Jacob, vendido en José, abandonado en Moisés; inmolado en el cordero, perseguido en David y deshonrado en los Profetas…

 

Él es quien fue colgado en la cruz, sepultado en la tierra.  Él es el cordero sin voz y degollado –nacido de María, la inocente cordera–, el elegido del rebaño, el arrastrado a la inmolación, el sacrificio al atardecer, el sepultado al anochecer.  Él es quien fue muerto en Jerusalén, porque curó a los cojos, limpió a los leprosos, llevó a la luz a los ciegos, resucitó a los muertos…

¡Por eso Padeció!   

Homilía sobre La Pascua

San Melitón de Sardes

La Colección de Folletos

EL CREDO. SÍMBOLO DE LA FE DE LA IGLESIA

P. Emiliano Jiménez Hernández, C.N.

Grafiti Ediciones – Bilbao España

2006

V V V

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.

martes, 24 de febrero de 2026

MÍSTICA - LILIA GARELLI - DILEXIT TE (Amor a los pobres) (2)

La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

Riviera Maya, México; Febrero 25 del 2026.

           MÍSTICA

                                                            Por: Lilia Garelli                                      

 

“…Es también mi deseo mostrar cómo la rica sabia, que sube desde aquella raíz, no se ha agotado con el paso de los años, sino que, por el contrario, se ha hecho más fecunda…”

SJPII – Centesimus Annus

DILEXIT TE (2) - “Te he Amado”

“Sobre el Amor a los Pobres”

Estimados en Cristo:

Para todos nosotros que vivimos en este tiempo, el ser testigos de la transición entre el trabajo apostólico de un Papa al otro es una experiencia sinigual que nos permite constatar la preocupación real de la Iglesia por seguir los designios que Dios le va marcando a la humanidad, a través de la luz que el Espíritu Santo inspira a los Sumos Pontífices.  Si somos sensibles ante los enfoques que los diversos Papas le van dando a sus mensajes, podemos ver la mano de Dios que nos invita a corregir el camino ante la marejada de sinrazones que nosotros mismos aceptamos en nuestro interior por medio de las cuales nos infligimos; por ello, el tema que tanto le preocupa a la Iglesia desde el inicio de la historia de la humanidad, es el de la pobreza, no tan solo la falta de una vida digna, sino la pobreza en todas sus expresiones, que hiere a tantos y tantos de los seres humanos que vivimos en este mundo.

Por lo anterior, las reflexiones que haremos a través de esta Exhortación Apostólica nos ayudarán a adentrarnos en el planteamiento que nos dará el Papa León XIV, quien a manera de introducción nos lo expresa: “…en continuidad con la Exhortación Apostólica “Dilexit Nos”; el Papa Francisco estaba preparando en los últimos meses de su vida, una Exhortación Apostólica sobre el cuidado de la Iglesia por los pobres y con los pobres, titulada “Dilexit Te”, imaginando que Cristo se dirigiera a cada uno de ellos diciendo: no tienes poder ni fuerza, pero “yo te he amado” (Ap 3,9).  Habiendo recibido como herencia este proyecto, me alegra hacerlo mío – añadiendo algunas reflexiones, y proponerlo al comienzo de mi pontificado, compartiendo el deseo de mi amado predecesor de que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres.  De hecho, también yo considero necesario insistir sobre este camino de santificación, porque en el “llamado a reconocerlos en los pobres y sufrientes se revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas, con las cuales todo santo intenta configurarse” (PF – Gaudete et Exsultate 2018) …” PLXIV – DT No. 3).

Habiendo expuesto esta introducción nos queda bien claro el camino que el Papa León XIV desea seguir al continuar con el desarrollo de este tema tan crucial para la Iglesia de todos los tiempos; y todavía más allá, abriendo su pontificado diciendo en sus primeras palabras ante los miembros del Colegio Cardenalicio: “Tomé mi nombre por León XIII quien afrontó la defensa de la dignidad, la justicia y el trabajo”. Esta referencia al Papa León XIII quien con la Carta Encíclica “Rerum Novarum” afrontó la cuestión social en la primera revolución industrial dando inicio a la Doctrina Social de la Iglesia.  Cabe mencionar que como decía al inicio, es una fortuna constatar cómo diversos Papas retoman la temática de sus predecesores, este es el caso de San Juan Pablo II quien, al cumplirse el centenario de tan importante documento, publicó la Carta Encíclica “Centesimus Annus”, abriendo nuevamente el tema. Iniciemos pues:

CAPÍTULO PRIMERO

Algunas Palabras Indispensables

En este primer apartado del Capítulo Primero, el Papa León XIV hace alusión al texto evangélico que se narra a continuación: “…Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, se acercó a él una mujer que traía un frasco de alabastro, con perfume muy caro, y lo derramó sobre su cabeza mientras estaba en la mesa.  Al ver esto los discípulos se indignaron y dijeron “¿Para qué este despilfarro? Se podía haber vendido a buen precio y habérselo dado a los pobres” Mas Jesús, dándose cuenta les dijo: “¿Por qué molestáis a esta mujer? Pues una ‘obra buena’ ha hecho conmigo. Porque pobres tendréis siempre con vosotros, pero a mí no me tendréis siempre. Y al derramar ella este ungüento sobre mi cuerpo, en vista de mi sepultura lo ha hecho…” (Mt 26, 6-12) (PLXIV – DT No. 4).

Texto que nos va abriendo el panorama tanto del pensamiento clásico de un ser humano ejemplificado por los apóstoles, así como el profundo y trascendente que nos marca Jesucristo con su respuesta.  El Papa León continúa ayudándonos con su reflexión diciendo: “… Aquella mujer había comprendido que Jesús era el Mesías humilde y sufriente sobre el que debía derramar su amor. ¡Qué consuelo ese ungüento sobre aquella cabeza que algunos días después sería atormentada por las espinas! Era un gesto insignificante, ciertamente, pero quien sufre sabe cuán importante es un pequeño gesto de afecto y cuánto alivio puede causar…” (PLXIV – DT No. 4).

En efecto, hoy en día solo se piensa en el dinero y cómo producir más, el ser humano cada vez se materializa más, destruyendo toda sensibilidad hacia el dolor de nuestro prójimo, y a su vez creando un “corazón de piedra”; esto nos lleva por el peor camino que nos desvía inevitablemente de lo que realmente es importante – la vida eterna en presencia de Dios – que se reflejará a través del amor hacia nuestros hermanos, no la efímera y temporal que nos ofrece este mundo; debemos renovar nuestra esperanza como nos invita Jesucristo en las frases siguientes de este texto:  “…Yo os aseguro: dondequiera que se proclame esta Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho para memoria suya…” (Mt 26,13) a lo que agrega el Papa León XIV: “…La sencillez de este gesto revela algo grande.  Ningún gesto de afecto, ni siquiera el más pequeño, será olvidado, especialmente si está dirigido a quien vive en el dolor, en la soledad o en la necesidad, como se encontraba el Señor en aquel momento…” (PLXIV- DT No. 4).

“…el contacto con quien no tiene poder ni grandeza es un modo fundamental de encuentro con el Señor de la historia.  Él sigue teniendo algo que decirnos…”

P. León XIV - Dilexit Te No. 5

Afectísima en Jesucristo,

Lilia Garelli

También me puedes seguir en:

diosidencias@gmail.com          lilia.garelli@gmail.com

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

                        Solo por el gusto de proclamar El Evangelio 

domingo, 22 de febrero de 2026

BAPTISTERIOS DE LA IGLESIA CATÓLICA (8)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet 

Riviera Maya, México; Febrero 23 del 2026.

¡Feliz Cumpleaños, Amor Mío!

Baptisterios de la Iglesia Católica

 

BAPTISTERIO ARRIANO DE RÁVENA

Rávena, Emilia-Romagna, Italia

Es tan pequeño que hasta parecería insignificante, sin embargo, desde fin del siglo IV en que comenzó su construcción, causó gran polémica entre muchos cristianos del tiempo de la Iglesia Patriarcal.

Baptisterio Arriano - Wikipedia, la enciclopedia libre

X X X

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.

SOLEMNIDADES Y FIESTAS DE LA IGLESIA CATÓLICA (16)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

 

Riviera Maya, México; Febrero 22 del 2026. 

SOLEMNIDADES Y FIESTAS DE GUARDAR

DE LA IGLESIA CATÓLICA

 

FEBRERO    22         La Cátedra de San Pedro, Apóstol

 TEXTO BÍBLICO:

Evangelio según San Mateo 16, 18

“Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra

edificaré mi Iglesia...”

Audiencia general del 22 de febrero de 2006: La Cátedra de San Pedro, don de Cristo a su Iglesia

+ + + 

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.

sábado, 21 de febrero de 2026

EL DE,MONIO AL ACECHO DEL MESÍAS - (DAM-15)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

 

Riviera Maya, México; Febrero 22 del 2026. 

LAS PÁGINAS QUE SE LEEN ENSEGUIDA, SON PARTE DE MI LIBRO

“EL DEMONIO AL ACECHO

 DEL MESÍAS”

(Antonio Garelli – Garelli Editores  – 2009)


II.6.- CURACIÓN DEL SIERVO DEL CENTURIÓN

(Mt 8, 5-13; Lc 7, 1-10; Jn 4, 46-54) 

“. . . Se encontraba enfermo y a punto de morir un siervo de un centurión, muy querido de éste.  Habiendo oído hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos para rogarle que viniera y salvara a su siervo.

Éstos, llegando ante Jesús, le suplican insistentemente, diciendo: ‘Merece que se lo concedas, porque ama a nuestro pueblo y él mismo nos ha edificado la sinagoga.’

Iba Jesús con ellos y, estando ya no lejos de la casa, envió el centurión a unos amigos a decirle: “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por eso ni siquiera me consideré digno de salir a tu encuentro.  Mándalo de palabra y quede sano mi criado.  Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace.”

Al oír esto, Jesús quedó admirado de él, y volviéndose dijo a la muchedumbre que le seguía: “Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande.”  Cuando los enviados volvieron a la casa hallaron al siervo sano.”

+ + +

         Ciertamente no se conoce el nombre de este personaje, pero lo que sí se sabe, es que es el primer gentil (un no israelita), que le pidió, y además recibió, un milagro del Señor.  Un centurión era un puesto más bien bajo en el Ejército Romano, ya que solo dirigía cien hombres –un ciento, de allí lo de centuria –, que alguien con tanta importancia como hacen ver los ancianos judíos que acompañan a Jesús. Un Jefe de Cohorte (quien comandaba seis centurias), pudo haber sido alguien a quien tomársele más en cuenta; y ni qué decir de un General Legionario que era el responsable de seis mil hombres, una legión.

         Sin embargo, hay algo que debe tomársele muy en cuenta a este centurión. Si él fue el que edificó la Sinagoga de Cafarnaúm, como dicen estos ancianos, (de la cual hoy día se pueden ver las ruinas arqueológicas de la misma), en verdad que amaba al pueblo judío, y, además, era muy rico, ya que dicha construcción era desproporcionadamente grande para el número de habitantes que poblaban el lugar en tiempos de Jesús; y muy elaborada en sus acabados interiores y exteriores, como para ser justificados por las escasas evidencias de religiosidad de su gente.  Es más probable que Cristo haya escogido iniciar su Ministerio en Cafarnaúm por lo poco religiosos que eran estos galileos, que por su apego a la Ley y las costumbres del pueblo de Israel.

         Sea como fuere, el Divino Maestro no atiende el llamado del hombre romano por lo que representa para todos desde el punto de vista del poder o de su influencia, sino por su fe.  Este hombre realmente ha creído que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios que ha venido a salvar al mundo.

         Y aunque parece que todo está dentro de la normalidad, hay un hecho que no debemos dejar de tomar en cuenta: se trata de un gentil, un extranjero, para los cuales, en primera instancia, no ha venido Cristo; ellos serán tomados en cuenta solo después de la Resurrección del Señor.  Ésta es, pues, la oportunidad que toma el Demonio para, sutilmente, acechar al Mesías, ya que no le era lícito a los judíos tener contactos de ningún tipo con los paganos.  Pero este centurión es un versado en las costumbres judías, ya que hasta le manda decir:

         “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo,    por eso ni siquiera me consideré digno de salir a tu encuentro.  Mándalo de palabra y quede sano mi criado. . .”

         Así empezarán escribas y fariseos a formular la larga lista de ‘quebrantos’ a las costumbres de los antepasados realizados por Jesús de Nazaret.  Cierto es, no entró en su casa, ni siquiera le vio a él; pero será tomado en cuenta como un favor hecho a un gentil, un indigno de Dios; una ‘falta imperdonable’, según los escribas del tiempo del Señor. 

Muchas ocasiones leeremos en los Cuatro Evangelios que los ‘doctores de la Ley’ le acusan de ‘convivir, entrar en casa de prostitutas y publicanos. . . y hasta comer con ellos’, todas esas, acciones de sumo pecado para cualquier judío.  Sin embargo, Jesucristo tomará ‘los riesgos’ de estas acusaciones solo para llevar al cabo su Misión: “. . . Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva. . .”, como le respondió a Juan el Bautista cuando estaba en la cárcel.

         “. . . Cuando los enviados volvieron a la casa hallaron al siervo sano.” De nada te sirvió, Satanás, por más que hayas hecho para limitar al Señor; el Nombre de Dios ha sido glorificado una vez más, encima de todo nombre.

§ § §

La siguiente entrega será el próximo Domingo.

Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente también.

De todos ustedes afectísimo en Cristo,

Antonio Garelli

También me puedes seguir en:

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

lilia.garelli@gmail.com  diosidencias@gmail.com

 

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.