“La Felicidad es mirar
hacia Dios,
la tristeza es mirar
hacia uno mismo”
San Carlo Acutis, Patrono de Internet
Riviera Maya, México; Septiembre 16 del
2026.
MÍSTICA
Por:
Lilia Garelli
“…Los carismas
educativos no son fórmulas rígidas:
son respuestas
originales a las necesidades de cada época…”
Papa León XIV
Diseñar nuevos mapas de Esperanza No. 2.
CARTA APOSTÓLICA
DISEÑAR NUEVOS MAPAS
DE ESPERANZA
(3)
LX Aniversario
Declaración
“Gravissimum
Educationis”
Estimados en Cristo:
2. Una
historia dinámica:
En
este apartado el Papa León XIV hará un recorrido de diversas formas y
estrategias educativas que, a lo largo de la historia de la humanidad se han
creado, y cuyo objetivo siempre será buscar el mejor desarrollo tanto del
educador como del educando; al igual que lo podemos palpar en cualquier otra
ciencia, el proceso en el que se descubren nuevas formas y técnicas para su
mejor conocimiento, la historia de la pedagogía nos lleva a fascinantes
momentos del saber humano donde el mismo Espíritu Santo nos inspira para
profundizar en el bien que el ser humano puede hacer en la sociedad, cuando se
aplica adecuadamente en procesos didácticos innovadores.
“…La historia de la
educación católica es la historia del Espíritu en acción. La Iglesia, “madre y maestra” (San
Juan XXIII, Carta Encíclica “Mater et Magistra 1961), no por supremacía, sino
por servicio: genera en la fe y, acompaña en el crecimiento de la libertad,
asumiendo la misión del Divino Maestro para que todos “tengan vida y la
tengan en abundancia” (Jn 10,10).
Los estilos educativos que se han sucedido muestran una visión del ser
humano como imagen de Dios, llamado a la verdad y al bien, y un pluralismo de
métodos al servicio de esta llamada…” (PLeónXIV
– DNME – No. 2.)
El
Papa continúa recordándonos sobre la pedagogía que utilizaban los “Padres del
Desierto” “…quienes enseñaban con parábolas y apotegmas, descubriendo el camino de
lo esencial, de la disciplina de la lengua y de la custodia del corazón,
transmitieron una pedagogía de la mirada que reconoce a Dios en todas partes…” (PLeónXIV
– DNME – No. 2.2).
Para
comprender mejor: Los Padres del
Desierto eran monjes cristianos de los siglos III y IV, que vivían
principalmente en Egipto, Siria y Palestina, y que deseaban vivir de forma
ascética, esto es, con estricta disciplina, en soledad, oración y ayuno, para
procurar la pureza del corazón desechando las tentaciones del demonio a través
del esfuerzo espiritual. Entre ellos están San Antonio Abad – considerado el
“padre del monaquismo”; San Pablo de Tebas – considerado el primer ermitaño y
San Pacomio – el primer monacato comunitario; todos ellos dispusieron las bases
del monacato cristiano occidental y oriental.
A lo largo de los años, también hubo Madres del Desierto, entre ellas
las Santas Sara, Sinclética y Macrina.
Su
legado se recoge a través de los “apotegmas” o dichos y sentencias
breves y graciosas con contenido moral aleccionador, cuyas enseñanzas
influyeron de manera profunda la espiritualidad cristiana de ese tiempo. Algunos ejemplos de estos dichos o enseñanzas
son:
·
“Si el hombre no
graba en su corazón que es pecador, Dios no lo escucha”.
·
“Lo mismo que el
suelo no pueda caer más bajo, así también el humilde no puede caer”.
·
“Si no es
edificado por mi silencio, no lo será por mis palabras”.
·
“Nunca me dormí
con un agravio contra alguien y, en la medida en que podía, no dejé jamás a
nadie dormirse con un agravio contra mí”
·
“Quien martilla
un trozo de hierro, primero decide qué va a hacer con él…Del mismo modo,
debemos decidir qué tipo de virtud queremos forjar”.
·
“Si alguien te
hace daño, hazle el bien, para que con tus buenas obras expulses su milicia”.
·
“Espero la
muerte cada día”.
Sin
duda, los Padres del Desierto deseaban a través de su vida conocer la Voluntad
de Dios a través de una transformación interior real por medio de un
desprendimiento total.
El
Papa continúa su reflexión recordándonos cómo “…San Agustín, al injertar la
sabiduría bíblica en la tradición grecorromana, comprendió que el maestro
auténtico suscita el deseo de la verdad, educa la libertad para leer los signos
y escuchar la voz interior. (…) En
sus aulas, el pensamiento especulativo encontró en la mediación de las órdenes
mendicantes la posibilidad de estructurarse sólidamente y llegar hasta las
fronteras de las ciencias. No pocas congregaciones religiosas dieron sus
primeros pasos en estos campos del saber, enriqueciendo la educación de manera
pedagógicamente innovadora y socialmente visionaria…” (PLeónXIV – DNME
No. 2.2).
En
efecto, el pensamiento especulativo es una estrategia pedagógica que va más
allá del efecto de acumular solo conocimientos prácticos en el educando, al
contrario, fomenta la imaginación dando paso a la reflexión y la creatividad
del alumno, buscando fomentar su pensamiento crítico y la resolución de
problemas a través de un aprendizaje dinámico. Como bien dice el Papa, no cabe
duda que en estas órdenes mendicantes se pueden haber dado los primeros pasos
de esta importantísima faceta de la pedagogía, misma que ha ido posicionándose
en todos los niveles de la educación para que efectivamente el saber sea para
aplicarse a la vida misma enriqueciéndola para su mejor comprensión.
“…Desde el corazón de
la Iglesia surgieron las primeras universidades,
que desde sus orígenes se revelaron como
“un centro incomparable de creatividad y de
irradiación del saber
para el bien de la humanidad…””
San
JPII – Excorde Ecclesiae 1990
P.
León XIV - DNME
No. 2.2
Afectísima en
Jesucristo,
Lilia Garelli
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