¡Alabado
sea Jesucristo!
México,
D. F., Mayo 7 del 2015.
CUANDO SE PIERDE LA FE
Muy estimados todos en Cristo Jesús:
He recibido un ‘mail’ de uno de mis ‘‘seguidores’ en este amadísimo blog’ (así
ha escrito él mismo), en donde me indica tres problemas que él cree tener: 1) ya
no es cristiano, 2) no cree nada de lo que comento aquí; y 3) ha perdido la
Fe. Ya le respondí su ‘mail’ y me ha permitido tratar su caso
como un comentario mío en el blog, por supuesto, sin mencionar sus
identificaciones. Así lo hago.
Este caso me
recuerda mucho cuando yo dejé de ser Testigo, perdí todo; solo que ‘a la
inversa’ de él, yo nunca perdí la Fe en Dios.
Yo tenía 16 años y había sido todo entrega y pundonor para la sociedad
por casi diez años; predicaba tres horas diarias sin faltar; conducía más de 10
estudios bíblicos; y tenía preparadas dos conferencias de una hora, que daba en
otras unidades diferentes a la que era mi centro de reunión. Era, pues, un joven que enorgullecía a su madre;
dicho por ella. (Claro, dos años después, me iba a negar como su hijo).
Yo no perdí la Fe,
gracias a Dios; yo perdí la confianza en los hombres y mujeres que me conducían
en el ministerio: los “ancianos de la organización” y mi Madre. Perdí la
confianza, porque no pudieron contrarrestar, las verdades que ahora yo conocía,
contra las mentiras de la demoníaca sociedad WTB&TS; la impresora de La
Atalaya. No pudieron contra temas como:
La Santísima Trinidad; Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo; La Sagrada
Eucaristía; La Santísima Virgen María; El Purgatorio y El Infierno; La Iglesia
Católica; etc., etc., etc.
Este joven amigo que
me ha escrito, solo tiene un problema (de los tres que él ha mencionado): la pérdida
de la Fe. Ha perdido “. . . la expectativa segura de las cosas
esperadas, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplan.”
(Heb 11, 1) ¡Esto es lo que Satanás
quiere, que perdamos la Fe en Dios! ¡Que no tengamos ningún apoyo de creencia
en las Verdades Reveladas! ¡Que no creamos en nada, y mucho menos en Dios! Si este joven hombre se pierde en el Mundo,
la perdición de su alma recaerá en aquéllos que lo engañaron, en aquellos que
con toda sarta de mentiras, le quitaron su Fe en Dios.
Ya le ofrecí, como a
muchos otros, ponerme a su disposición (en lo que yo pueda ayudarle, claro está),
para que reencuentre su camino hacia Dios nuestro Señor. Porque sin Fe, uno está como náufrago en un
mar de témpanos: tiene muy pocas posibilidades de salvarse; a menos que ocurra
un Milagro o una Diosidencia. Ojalá
estemos a tiempo todavía.
Mis queridos, la Fe,
junto con la Esperanza y la Caridad, son Los Tres Divinos Dones de Dios, que se
nos dan el día de nuestro Bautismo (aunque nadie lo sepa o nadie lo crea, en
ese momento), que es cuando somos declarados hijos de Dios. La Fe es el Don de Dios que debemos usar para
creer, lo que no podemos entender. La
Esperanza es el Don Divino que debemos aplicar, cuando nuestras angustias y
desesperaciones nos asfixian. Y La
Caridad, que es el Divino Don de la Gloria; éste hemos de ejecutarlo en todos
nuestros actos humanos, especialmente cuando los dirigimos al prójimo.
El Demonio nos
quiere sin Fe; para que nuestra esperanza esté basada en él y sus siervos, y
sea inútil para salvarnos; y nuestra caridad nada pueda hacer por nosotros
delante de Dios. Ante esta
desconsoladora realidad, solo la oración a Dios y sus Santos puede ayudarnos.
Orar sirve, oremos
por México.
De todos ustedes,
con afecto en Cristo.
Antonio Garelli
También me
puedes seguir en:
De Milagros y Diosidencias.
Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.
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