Alemán Español Español Francés Inglés Inglés Italiano Polaco Portugués Portugués Ruso Chino
DA CLIC EN UNA BANDERA PARA OTRO IDIOMA

martes, 27 de enero de 2026

MÍSTICA - LILIA GARELLI - (DN-37)

“La Felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet 

  

Riviera Maya, México; Enero 28 del 2026.

           MÍSTICA

                                                            Por: Lilia Garelli                                      

 

“…Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos…”

1Timoteo 2, 5-6

DILEXIT NOS (37) - Él nos Amó

“Sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo”

 

Estimados en Cristo:

En el subapartado anterior llamado “La Ofrende al Amor” en la cual el Papa Francisco nos llevó a la reflexión de la importancia de ofrecer nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús para “reparar” todos los pecados cometidos, ahora nos muestra en el siguiente subapartado la forma de “difundir en este mundo las llamas de su ardiente ternura” (PF – DN No. 200).

o   Integridad y Armonía:

El Papa Francisco inicia este subapartado mostrándonos unas frases de la Carta Encíclica del Papa Pío XI “Miserentissimus Redemptor”: “…compensar las injurias de algún modo inferidas al Amor increado, si fue desdeñado con el olvido o ultrajado con la ofensa…” (PPXI – MR – (1928) -169) ¿Cómo compensamos esas múltiples faltas de amor que cada uno de nosotros hace caer en la persona misma de nuestro Redentor? Precisamente – ¡dando amor en este caso a nuestro prójimo! “…y se convierte en actos de amor fraterno con los cuales curamos las heridas de la Iglesia y del mundo.  De ese modo ofrecemos nuevas expresiones al poder restaurador del Corazón de Cristo. (…) Las renuncias y sufrimientos que exijan estos actos de amor al prójimo nos unen a la pasión de Cristo …” (PF – DN No. 200).

En efecto, el sentido de nuestras renuncias personales y aceptación de los sufrimientos que en un momento dado podamos padecer, ofreciéndolas libremente, tendrán un signo de reparación a los ojos de Dios, porque al unirnos a la Pasión de Cristo, “…aquella crucifixión mística de que habla el Apóstol (San Pablo – 1 Tm 2, 5-6), tantos más abundantes frutos de propiciación y de expiación para nosotros y para los demás percibiremos. (CE Pio XI – MR – (1928), 172).  Sólo Cristo salva con su entrega en la Cruz por nosotros, sólo Él redime. Es el mismo Cristo quien prolonga a través de nosotros, los efectos de su entrega total por amor …” (PF – DN No. 201).

El Papa Francisco nos hace ver, que muchas veces lo que padecemos se debe “al propio ego herido” y tiene razón, una de las cosas que más cuestan al ser humano, es sentirse agredido y humillado en la dignidad “…pero es precisamente la humildad del Corazón de Cristo la que nos indica el camino del abajamiento, Dios ha querido llegar a nosotros anonadándose, empequeñeciéndose…” (PF – DN No. 202).  Y nos lo recuerda con las palabras de San Juan Pablo II, en una de sus catequesis del año 1979: “…quizá una sola vez el Señor Jesús nos ha llamado con sus palabras al propio corazón; y ha puesto de relieve este único rasgo: “mansedumbre y humildad”. Como si quisiera decir que sólo por este camino quiere conquistar al hombre…”

Ciertamente es un camino que no fácilmente se transita, y menos con las enseñanzas que este mundo nos da, pero de una vez por todas, debemos entender que Jesucristo nos muestra con su ejemplo una vida diferente a la que nos muestra la sociedad, no es una forma de enfrentamiento y agresión constante, ya sea de palabra y obra, es precisamente al contrario, es una forma de transmitir al prójimo la tranquilidad de sabernos caritativos, el uno con el otro, procurando el bien común, la armonía en la convivencia, como única forma de lograr la integridad y la armonía entre todos.  “…cuando Cristo dijo: “aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón (Mt 11,29)” nos indicó que “para expresarse necesita nuestra pequeñez, nuestro abajamiento”…” (PF – Homilia Sanctae Marthae 2014) (PF – DN No. 202).

Con todo lo anterior, el Papa Francisco nos invita a ser auténticos, a reflejar con nuestros actos todo aquello que hemos aprendido a profundidad, todo lo que realmente nos debe haber transformado al querer de Dios, lo debemos hacer visible con nuestra forma de actuar en acciones de amor al prójimo, porque esta forma demostraría que son congruentes con la caridad del mismo Cristo.

“…Él nos permite amar como Él amó y así Él mismo ama y sirve a través de nosotros.  Si por una parte Él parece empequeñecerse, anonadarse, ya que ha querido mostrar su amor por medio de nuestros gestos, por otra parte, en las más sencillas obras de misericordia, su Corazón es glorificado y manifiesta toda su grandeza. Un corazón humano que hace espacio al amor de Cristo a través de la confianza total y le permite expandirse en la propia vida con su fuego, se vuelve capaz de amar a los demás como Cristo, haciéndose pequeño y cercano a todos.  Así Cristo sacia su sed y difunde gloriosamente en nosotros y a través de nosotros las llamas de su ardiente ternura.  Advirtamos la hermosa armonía que hay en todo esto…” (PF – DN No. 203).

El Papa Francisco termina este subapartado retomando la dimensión trinitaria que tiene la devoción a la reparación de Cristo que como ser humano se ofrece al Padre por obra del Espíritu Santo en nosotros, como se lee en la frase final de este escrito.

·        Enamorar al mundo:

De toda la belleza que reflexionamos en el subapartado anterior, el Papa Francisco nos lleva ahora a meditar sobre la coherencia de nuestra labor entre lo que Cristo mismo transmite del querer del Padre a través de una promoción de la verdad a la sociedad llena de significado fraterno, por lo que a lo largo de este nuevo apartado se culminará este capítulo “recordando la dimensión misionera de nuestro amor al Corazón de Cristo…” (PF – DN No. 205).

“Por lo tanto, nuestra reparación al Corazón de Cristo en último término se dirige al Padre, que se complace en vernos unidos a Cristo cuando nos ofrecemos por Él, con Él y en Él…” 

P. Francisco - Dilexit Nos No. 204

Afectísima en Jesucristo,

Lilia Garelli

También me puedes seguir en:

diosidencias@gmail.com          lilia.garelli@gmail.com

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio

No hay comentarios:

Publicar un comentario