¡Alabado sea Jesucristo!
Ciudad de
México, Enero 10 del 2017
“. . . porque
los hijos de las tinieblas son más
sagaces en esta
generación, que los hijos de la luz.”
Jesucristo
(Lc 16, 8)
LA MALDAD A VELOCIDAD
DE LA LUZ
Muy
estimados todos en Cristo Jesús:
Desde siempre ha sido sabio, o al menos prudente, “no creer todo lo que uno oye, ni lo que a uno le
dicen, e inclusive, lo que uno ve; porque todo puede ser distorsionado,
respecto de la realidad y de la verdad.”
Lo que significa que todo puede manipularse en un engaño. Si, cuando yo era niño esto era una verdad
popular aceptada (vox poluli, vox
Dei);
hoy en día, con los medios de comunicación y las redes sociales al alcance de
todos, se debe ser muy precavido y cauteloso.
Tenemos un buen ejemplo de esto, en los disturbios sucedidos
la semana pasada, en muchas ciudades del País a causa del ‘gasolinazo’. Informaciones
provenientes de varias redes de usuarios, dedicadas a la ‘desinformación y la mentira’, hicieron que muchos mexicanos se
dejaran engañar fácilmente y fueran objeto de un plan desestabilizador lleno de
maldad. . . y además, a la velocidad de la luz; o sea, 300 mil kilómetros por
segundo.
Esto significa que un dato –cualquiera que éste sea– que se
´suba’ a la red en Ciudad de México, tarda un segundo en ser recibido en Bombay,
India, (a 20,000 kilómetros de distancia); habiendo pasado ya por los satélites
receptores y transmisores de mensajes, formas y sonidos, empleados para ese fin.
¡¡Un segundo solamente!!, lo que hace un siglo pudo haber tardado semanas. Y si tomamos en cuenta que una semana tiene
604,800 segundos, la cifra se vuelve infinita tanto en tiempo como en
contenido, a penas se empiece a usar.
Yo tampoco lo entiendo muy bien, pero así es; hoy la maldad
se mueve a la velocidad de la luz.
Gracias a Dios, también la Bondad y el Bien se mueven a esa velocidad;
lo que representa las mismas posibilidades contra el mal. Otra vez, la voluntad humana es la que ordena qué se
hace: si lo bueno o lo malo. Pero ya lo hemos comprobado muchas
veces: destruir es más fácil que construir; matar es más fácil que dar vida; y
mentir es más fácil que asegurar la verdad. Por ello es importante que
procuremos El Bien y lo bueno.
No nos creamos como bueno y verdadero todo lo que vemos, ni todo
lo que oímos; al menos, no nos lo creamos sin una comprobación mínima. Hay muchos que viven de la desestabilización,
muchos que quieren nuestra desorientación; en todos los ámbitos de la vida:
social, político, religioso y hasta familiar.
No nos entreguemos a la maldad –a velocidad de la luz– cándida e
inocentemente; verifiquemos nuestras fuentes de información y seamos
conscientes de nuestras decisiones; evitemos actuar impulsiva-mente y neófitos o
desinformados.
Pero, sobre todo, oremos.
Orar sirve, oremos por México.
De
todos ustedes afectísimo en Cristo
Antonio
Garelli
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Veritelius
de Garlla, Apóstol Gentil
De Milagros y
Diosidencias. Solo por el gusto de
proclamar El Evangelio.
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