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miércoles, 28 de diciembre de 2016

FORMACIÓN PARA MISIONEROS (14 DE 15)

¡Venga Tu Reino!

Juventud y Familia Misionera

FORMACIÓN PARA MISIONEROS

PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA
FAMILIA, MATRIMONIO Y UNIONES DE HECHO

CONTINUACIÓN

Adecuada preparación al Matrimonio.

42)  El Magisterio de la Iglesia, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II, se ha referido reiteradamente a la importancia de la preparación al Matrimonio en la pastoral ordinario y lo insustituible de su presencia.  Esta preparación no puede reducirse a una mera información sobre lo que es el Matrimonio para la Iglesia, sino que debe ser verdadero camino de formación de las personas, basado en la educación en la Fe u la educación en las virtudes.

Este Pontificio Consejo para la Familia ha tratado de este importante aspecto de la  pastoral de la Iglesia, subrayando la centralidad de la preparación al Matrimonio y el contenido de dicha preparación en los Documentos de Sexualidad y significado y la preparación al Sacramento del Matrimonio.

43)  “La preparación al Matrimonio, a la vida conyugal y familiar, es de gran importancia para el bien de la Iglesia.  Efectivamente, el Sacramento del Matrimonio tiene un gran valor para toda la comunidad cristiana y, en primer lugar, para los esposos, cuya decisión es de tal importancia, que no se puede dejar a la improvisación o a elecciones apresuradas.

En otras épocas, esta preparación podía contar con el apoyo de la sociedad, la cual reconocía los valores y los beneficios del Matrimonio.  La Iglesia, sin dificultades o dudas, tutelaba su santidad, consciente del hecho de que el Sacramento del Matrimonio representaba una garantía eclesial como célula vital del Pueblo de Dios.

El apoyo de la Iglesia era, al menos en las comunidades realmente evangelizadas, firme, unitario y compacto.  Eran raras, por lo general, las separaciones y los fracasos matrimoniales y el divorcio era considerado una plaga social (GS n. 47).  Hoy, en cambio, en no pocos casos, se asiste a una acentuada descomposición de la Familia y a una cierta corrupción de los valores del Matrimonio.

En muchas naciones, sobre todo las económicamente desarrolladas, el índice de nupcialidad se ha reducido; se suele contraer Matrimonio en una edad más avanzada y aumenta el número de divorcios y separaciones, también en los primeros años de la vida conyugal.  Todo ello lleva inevitablemente a una inquietud pastoral, muchas veces recordada: ¿están realmente preparados para ello?

El problema de la preparación para el Sacramento del Matrimonio y para la vida conyugal, surge como una gran necesidad pastoral, ante todo por el bien de los esposos, para la comunidad cristiana y para la sociedad.  Por ello aumentan en todas partes el interés y las iniciativas para dar respuestas adecuadas y oportunas a la preparación al Sacramento del Matrimonio.”  (PCF Preparación para el Sacramento del Matrimonio n. 1.)

Catequesis familiar

45)  En este sentido, es muy importante la acción de prevención mediante la catequesis familiar.  El testimonio de las Familias Cristianas es insustituibles, tanto en los propios hijos como en medio de la sociedad en la que viven: no son lolo los pastores quienes deben defender la Familia, sino las familias mismas que deben exigir el respeto a sus derechos y a su identidad.  Debe hoy subrayarse el importante lugar que en la pastoral familiar representan las catequesis familiares, en las que, de modo orgánico, completo y sistemático, se afronten las realidades familiares sometidas al criterio de la Fe, esclarecidas con la Palabra de Dios.

La interpretación de tales verdades, ha de hacerse en fidelidad al Magisterio de la Iglesia por pastores legítimos y competentes que contribuyan verdaderamente, en un proceso catequético, a la profundización de la Verdad Salvífica sobre el hombre.  Se debe hacer un esfuerzo para mostrar la racionalidad y la credibilidad del Evangelio sobre el Matrimonio y la Familia, reestructurando el sistema educativo de la Iglesia. (San Juan Pablo II FR n. 99)

Así, la explicación del Matrimonio y la Familia a partir de una visión antropológica correcta, no deja de causar sorpresa entre los cristianos, que descubren que no es una cuestión de Fe, y que encuentran razones para confirmarse en ella y para actuar, dando testimonio personal de vida y desarrollando una misión apostólica, específicamente laical.

Medios de Comunicación

46)  En nuestros días, la crisis de valores familiares y de la noción de la Familia en los ordenamientos estatales y en los medios de transmisión de la cultura –prensa, radio, televisión, internet, cine, etc.– hace necesario un especial esfuerzo de presencia de los valores familiares en los medios de comunicación.  

Que se considere, por ejemplo, la gran influencia de estos medios en la pérdida de sensibilidad social ante situaciones como el adulterio, el divorcio, o las mismas uniones de hecho; así como la perniciosa deformación, en muchos casos, en los ‘valores’ (o mejor dicho ‘antivalores’) que dichos medios presentan, a veces, como propuestas normales de vida.

Además hay que tener en cuenta que, en ciertas ocasiones y pese a la meritoria contribución de los cristianos comprometidos que colaboran con los estos medios, ciertos programas y series televisivas, por ejemplo, no solo no contribuyen a la formación religiosa, sino más bien a la desinformación y al incremento de la ignorancia religiosa. Estos factores, pese a no encontrarse entre los elementos fundamentales de la confrontación de una cultura, influyen, en una medida no irrelevante, entre aquellos elementos sociológicos a tener en cuenta en una pastoral inspirada en criterios realistas.


CONTINUARÁ

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