“La Felicidad es mirar hacia Dios,
la tristeza es mirar hacia uno mismo.”
San
Carlo Acutis, Patrono de Internet
Riviera Maya, México; Mayo 31 del 2026.
LAS PÁGINAS QUE SE LEEN ENSEGUIDA, SON PARTE DE MI LIBRO
“EL DEMONIO AL ACECHO
DEL MESÍAS”
(Antonio Garelli – Garelli Editores – 2009)
III.9.- TERCER ANUNCIO DE
(Mt 20, 17-19; Mc 10, 32-34; Lc 18, 31-33)
“Tomando consigo a los Doce, les dijo:
“Mirad que subimos a Jerusalén, y se cumplirá todo lo que los profetas
escribieron sobre el Hijo del hombre: le entregarán a los gentiles y será
objeto de burlas, insultado y escupido; y después de azotarle le matarán; pero
al tercer día resucitará.” Ellos no
comprendieron nada de esto; no captaban el sentido de estas palabras y no
entendían lo que decía.”
+ + +
Ya llevan tres años con Él, y todavía tienen miedo de preguntarle al respecto. Se los ha dicho en otras dos ocasiones, la primera hace ya tiempo (en aquel memorable ‘retiro’ en Cesarea de Filipo), y no salen de la duda. ¿Por qué no preguntan? Por ‘respeto humano’, por guardarse del ‘qué dirán de mí’. Prefieren la duda y el miedo, que enfrentarse a la verdad. Y esto es precisamente lo que el Diablo quiere: que se cieguen ante la evidencia y él pueda estar al acecho del Mesías. Con ellos indecisos (piensa el Demonio), el mismísimo Cristo se puede desesperar y fracasar; al fin y al cabo, es hombre.
Es el mismo método de siempre: Satanás
infunde la duda delante de la verdad (igual que con Eva en el Edén), se
aprovecha de la voluntad libre del hombre para decidir (como en el caso de Adán
en el Jardín de Dios) y entonces ataca con eventos sucesivos para que nosotros
no podamos reaccionar; dando como resultado el pecado. En el caso de los Apóstoles, en este tercer
anuncio de
Este accionar se contrarresta con
oración a Dios (pidiendo su ayuda), con negación de nuestra parte (para no dar
entrada a las intrigas del Demonio), y ante todo, con una firme voluntad de
permanecer en gracia y en contacto con Dios.
Hay dos cosas contra las que el Diablo nada puede hacer:
Otro ‘retiro’, ahora solo con los Doce; el Señor les quiere mantener atentos y llenos de fortaleza espiritual para que no caigan, o, por si llegaran a caer, se puedan levantar de sus tropiezos. Solo que también Satanás está trabajando; él tiene sus propios intereses y empeños. En medio se encuentran los Doce Apóstoles y todos los demás discípulos; es una lucha cerrada entre el Bien, que es Dios, y la ausencia total del mismo, que es el Demonio. Solo la voluntad humana decidirá hacia dónde se va el fiel de esta balanza de sinos.
Se los dice tan claro, como que lo está
viendo: “. . . le entregarán a los
gentiles y será objeto de burlas, insultado y escupido; y después de azotarle
le matarán; pero al tercer día resucitará.”
Solo le faltó señalar la ignominiosa forma en que esto sucedería:
crucificado. Al menos por curiosidad
pudieron haber preguntado; pero ni los escépticos (Tomás y Felipe), ni los
‘preferidos’ (Pedro, Santiago y Juan), ni los parientes (Santiago y Judas), ni
los amigos de siempre (Mateo y Simón el Cananeo); ni el fidelísimo (Andrés); ni
el de
Estos pobres hombres están como yo
cuando navegaba: no tienen miedo, ¡tienen pánico! Eso es lo primero que causa el acecho: temor;
y el temor genera incertidumbre; y eso es lo que quiere Satanás, que no estén
seguros de nada; que su fe flaquee, que su esperanza se debilite, que su
caridad amaine. Así están los Doce
Apóstoles a estas ‘alturas’ del Camino de
Afortunadamente hay una discípula
incondicional del Señor que siempre le ha amado, incluso antes de nacer; que
siempre le ha aceptado, incluso arriesgando su vida; que será el baluarte de Fe
– Esperanza – Caridad de todos: María Madre; La Única,
§ § §
La siguiente entrega será el próximo Domingo.
Orar sirve, nuestra alma lo agradece y nuestra mente
también.
De todos ustedes afectísimo en Cristo,
Antonio Garelli
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Solo por el gusto
de proclamar El Evangelio.

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