martes, 6 de enero de 2026

MÍSTICA - LILIA GARELLI - (DN-34)

“La Felicidad es mirar hacia Dios,

la tristeza es mirar hacia uno mismo.”

San Carlo Acutis, Patrono de Internet

  

Riviera Maya, México; Enero 7 del 2026.

           MÍSTICA

                                                            Por: Lilia Garelli                                      

 

“…Parte de este espíritu de reparación es el hábito de pedir perdón a los hermanos,

 que hace presente una enorme nobleza en medio de nuestra fragilidad…”

Papa Francisco – Dilexit Nos. No. 189

 

DILEXIT NOS (34) - Él nos Amó

“Sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo” 

 

Estimados en Cristo:

¡Feliz Inicio de Año 2026!

 

¡Año Nuevo – Vida nueva!

Yo más bien diría:

¡Año Nuevo – Oportunidad Nueva!

Para:

Reconocer mis fallas…

Pedir perdón a quien he lastimado…

A quien le haya levantado un falso…

A quien haya defraudado.

 

Nueva Oportunidad de:

Reconciliarme con el Señor que me ha dado todo…

 Ser humilde…

Ser agradecido…

Ser discípulo del Señor, siendo ejemplo para los demás.

 

¡Todo un reto!

Pero es posible – siempre de la mano de Jesús y María…

 

Continuamos con las reflexiones de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Dilexit Nos – Él nos Amó – “Sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo” dentro del Apartado “Sentido Social de la Reparación al Corazón de Cristo” e iniciando el sub-apartado:

o   Reparar los Corazones Heridos:

Como les mencionaba al final del escrito de la semana pasada el Papa Francisco nos exhorta a “reconstruir sobre las ruinas” y siendo sinceros, sabemos que es cuesta arriba encontrar ¿cómo hacerlo? Para lo cual él nos dice que nuestra alma necesita tener un sentido para tener la fuerza y el empuje para hacerlo, sin desfallecer a medio camino, al mismo tiempo nos da la clave para descubrir ¿cómo hacerlo? Y está en percibir el amor del Corazón de Cristo como centro de nuestra vida, porque Él nos dará todo el fuego, la luz y la entereza que necesita nuestra vida para ¡seguir adelante! con nuevos bríos para alcanzar las metas que nos hayamos propuesto para este Nuevo Año 2026. 

El Papa nos exhorta a hacer una reparación interior profunda, no solamente externa o aparente, haciendo un examen de conciencia serio, descubriendo el daño que le hayamos causado a los demás con nuestras faltas, y para ello nos dice: “…Un espíritu de reparación “nos invita a esperar que toda herida pueda sanar, aunque sea profunda.  La reparación completa parece a veces imposible, cuando las posesiones o los seres queridos se pierden permanentemente, o cuando determinadas situaciones se han vuelto irreversibles; pero la intención de reparar y de hacerlo concretamente es esencial para el proceso de reconciliación y el retorno de la paz al corazón” (PF – Discurso Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” 2024) …” (PF – DN No. 186).

En efecto, ante una sociedad confusa y perdida en los valores esenciales, nuestra forma de neutralizar un ambiente hostil, no será agrediendo también, porque hay que reconocer que en nosotros también hay dolor y necesidad de reparación de nuestro interior; por ello, para poder “reconstruir entre las ruinas” es necesario que cada uno de nosotros esté sano y para ello debemos empezar por entender que nosotros debemos reconciliarnos individualmente ante el Señor para que logremos paz en nuestro interior y de ahí seguir con los pasos concretos de reconstrucción, para ello es imprescindible confiar en el Sacramento de la Reconciliación, ya que es esa fuerza sanadora del Espíritu Santo a través del sacerdote.

o   La Belleza de Pedir Perdón:

En este sub-apartado el Papa nos hace ver que no basta tener la buena intención de pedir disculpas, sino que es necesaria esa fuerza interior que nos lleve a consecuencias externas.  “…En definitiva “la reparación, para ser cristiana, para tocar el corazón de la persona ofendida y no ser un simple acto de justicia conmutativa, presupone dos actitudes exigentes: reconocerse culpable y pedir perdón. (…) Es de este reconocimiento honesto del daño causado al hermano y del sentimiento profundo y sincero de que el amor ha sido herido, que nace el deseo de reparar” (PF – Discurso Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” 2024) (…) “Acusarse a sí mismo es parte de la sabiduría cristiana (…) Esto le gusta al Señor, porque el Señor recibe el corazón contrito” (PF – Homilia Sta. Martha 2018) …” (PF – DN No. 187-188).

En este mundo de hoy en donde la soberbia y la suficiencia es lo que prevalece en los corazones, ¡qué difícil es para el ser humano el pedir perdón!; sin embargo, el Señor no cesa de invitarnos a través de múltiples medios, a reconocernos humildes y pecadores.  El “pedir perdón” es la mejor forma de sanar las relaciones entre todos, es el primer paso para restaurar la confianza y la reconciliación en cualquier ámbito de nuestra vida, ya sea a nivel personal o profesional; porque aceptar la responsabilidad de las propias acciones nos ayuda a crecer personalmente, nos permite soltar el peso de la ira y la tristeza que esto ocasiona posteriormente y por lo tanto nos da ¡paz interior!

Por ello el Papa Francisco nos recuerda sus palabras dichas en el Discurso en el Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” en Paray-le-Monial – 2024: 

“…reabre el diálogo y demuestra el deseo de restablecer el vínculo en la caridad fraterna. (…) toca el corazón del hermano,

 lo consuela y le inspira la aceptación del perdón solicitado.

  Así, si lo irreparable no puede repararse del todo, el amor siempre puede renacer, haciendo soportable la herida…”

P. Francisco - Dilexit Nos No. 189

Afectísima en Jesucristo,

Lilia Garelli

También me puedes seguir en:

diosidencias@gmail.com          lilia.garelli@gmail.com

https://twitter.com/antoniogarelli   y  https://www.facebook.com/tono.garelli

www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx 

Solo por el gusto de proclamar El Evangelio

No hay comentarios:

Publicar un comentario