Alemán Español Español Francés Inglés Inglés Italiano Polaco Portugués Portugués Ruso Chino
DA CLIC EN UNA BANDERA PARA OTRO IDIOMA

martes, 9 de junio de 2020

MÍSTICA - LILIA GARELLI - FE Y RAZÓN (2)

“¡Señor, auméntanos la Fe!”
Domine, adauge nobis fidem


Riviera Maya, México, Junio 10 del 2020.
CII Aniversario del Nacimiento de Doña Margarita, 
mi Amada Madre. 

MÍSTICA
Por: Lilia Garelli

“…Si la fe falta, la oración es imposible.
Luego, cuando oremos, creamos y oremos para que no falte la fe.
La fe produce la oración,
y la oración produce a su vez la firmeza de la fe…”
 San Agustín



FE Y RAZÓN (2)

Muy estimados en Cristo:

Seguimos en la lectura y reflexión sobre la importancia de la fe en el hombre y cómo los efectos de la razón están unidos y van de la mano, necesitándose uno con el otro sin interponerse.  “… El hombre con la luz de la razón sabe reconocer su camino, pero lo puede recorrer de forma libre, sin obstáculos y hasta el final, si con ánimo sincero fija su búsqueda en el horizonte de la fe.  La razón y la fe,>…no se pueden separar sin que se reduzca la posibilidad del hombre de conocer de modo adecuado a sí mismo, al mundo y a Dios…” (SJPII FyR No. 16)

El autor del Eclesiástico nos anima a conocer los beneficios de la sabiduría que ciertamente se obtienen a través del estudio y el razonamiento de las cosas: “… Dichoso el hombre que se dedica a la sabiduría, y razona con su inteligencia.  Dichoso el hombre que medita sobre sus caminos y reflexiona sobre sus secretos…” (Eclesiástico 14, 20-21)

Es un hecho que el hombre tiene la natural inquietud de buscar la razón de todas las cosas y ese será un camino arduo, lleno de experiencias y sorpresas al encontrar respuestas a tantas preguntas que se hace la humanidad; lo importante será que todo aquello que vaya descubriendo lo realice consciente de que no es por su conquista personal como bien lo define San Juan Pablo II, sino que se ha logrado por la misma inteligencia que tiene como un don de Dios y por desear alcanzar la claridad de lo que “ya es” y que se reconoce a través de la fe. El ser humano a través de su finitud causada por su imperfección, podrá recurrir a la razón para entender algo de lo que no es comprensible por sí solo, pero será a través de las gracias que el Espíritu Santo provea al hombre, lo que será el resultado de su comprensión real.

Sabemos bien que el hombre a través del pecado, perdió la capacidad de ver con claridad las cosas de Dios y de ahí nace la confusión de la existencia y por consiguiente la necesidad del conocimiento sobre la única verdad.  Como bien dice San Juan Pablo II, ―San Pablo lo explica con lenguaje sencillo: “…Porque lo invisible de Dios desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras; su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables; porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció, jactándose de sabios se volvieron necios…” (Rm 1, 20-22).

La lectura de esta Carta Encíclica Fe y Razón, me ha llevado a la consideración de varias tendencias filosóficas como la de Aristóteles y la teología de Santo Tomás de Aquino y San Agustín, por lo que los invito a aprovechar esta oportunidad de añadir o bien profundizar en el conocimiento sobre ellos, recuerden que el aprender siempre es valioso, inclusive releer lo ya leído nos da la posibilidad de encontrar nuevas ideas y formas de entendimiento.

Es importante mencionar que, debido a la complejidad del tema y la alta posibilidad de confusión en los conceptos verdaderos, es necesario que sus fuentes sean de principios católicamente comprobados, por lo que será valiosa la opinión y verificación de sus lecturas por un sacerdote o bien asesor espiritual.  La Sagrada Escritura, los documentos de la Iglesia y legado de los Santos será, sin lugar a dudas, comprobada en su orientación tanto filosófica como teológicamente correcta ya que viene iluminada por el Espíritu Santo.

Considerando el soporte filosófico y teológico del Doctor Angélico como se le dice también en la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, me gustaría mencionar las famosas “cinco vías” que como fundamento de la existencia de Dios dejó él en su obra maestra la “Summa Theologiae” – Suma Teológica.
-         Primera Vía:  por el movimiento ―existe el movimiento y todo lo que se mueve es movido a su vez por un motor, por lo que surgiría la pregunta, ¿cuál fue el primer motor que se puso en marcha?  Es natural razonar que ese primer motor es un Ser Superior ― Dios.

-         Segunda Vía:  por la causa eficiente ― sabemos que hay una serie de causas eficientes, esto es la causa que produce un efecto, pero es necesario que exista para ello una causa primera, ya que sin ella no habría ningún efecto.  Esa causa eficiente primera es ―Dios.

-         Tercera Vía:  por lo posible y lo necesario – “contingente o eventual” ― Vemos en la naturaleza seres que pueden vivir y morir, esto es que no es necesario que existan eternamente, pero si fuera así, llegaría un momento en que no habría nada ni nadie, esto no puede ser así, debe haber un ser que exista por siempre y que sea necesario por sí mismo. Este Ser necesario es ― Dios.

-         Cuarta Vía:  por los grados de perfección ― Podemos observar que hay varios grados de perfección, esto es dependiendo de las virtudes que demuestren o bien las cualidades que tengan, pero ninguna de ellas será un ente perfecto, por lo que la deducción nos lleva a pensar que debe haber un ser perfecto, supremo en todo su ser. Ese ser perfecto solo puede ser ― Dios.

-          Quinta Víapor el gobierno del mundo ― En la naturaleza todo tiene orden y un fin que generalmente es el mismo bien definido, no lo hacen al azar, sino por la inteligencia de quien los dirige.  Este ser inteligente que dirige todas las cosas hacia el mejor fin es ― Dios.

 "La razón no se salvará sin la fe,
pero la fe sin la razón no será humana"
Papa Emérito Benedicto XVI



Afectísima en Jesucristo,

Lilia Garelli



También me puedes seguir en:
Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario