Alemán Español Español Francés Inglés Inglés Italiano Polaco Portugués Portugués Ruso Chino
DA CLIC EN UNA BANDERA PARA OTRO IDIOMA

lunes, 13 de abril de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN

¡Alabado sea Jesucristo!

México, D.F., Abril 13 del 2015.

LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN

Muy estimados todos en Cristo Jesús:

-¡Los monjes no sirven para nada! Le dice un amigo, a otro que decidió hace un año entrar en una abadía de clausura.
-¡Es cierto, le responde éste, no servimos para nada; Servimos para Dios! ¡No servimos para algo, servimos para Alguien; quien es nuestro Señor!

Los primeros cristianos que se retiraron del mundo para dedicarse por completo a la oración, datan de hace más de ¡18 SIGLOS! En el Siglo III, los primeros ‘ermitaños’ regulados por San Antonio Abad y San Pacomio, en los desiertos de Egipto, empleaban todo su tiempo en oraciones continuas a Dios nuestro Señor.  Los Salmos, las oraciones Bíblicas, así como jaculatorias de alabanza, fueron sus primeras invocaciones. Pero con la “Regla de San Antonio Abad”, dio inicio el movimiento eremítico cristiano.

Doscientos años después, a principios del Siglo VI, y ante el enorme crecimiento de las vocaciones, San Benito de Nursia escribe su inspirada “Regula”; que ordena la vida monacal en Europa y Asia Menor.  La famosísima frase de “Ora et labora”, (Reza y trabaja), le da un cambio fundamental a la vida de oración dentro de la Iglesia Católica; hace que los mojes y las monjas sublimen sus oraciones, y además, busquen su sustento diario.

Las más grandes construcciones de la Europa Medieval, son abadías, monasterios y conventos; que junto con sus hermosísimas capillas, iglesias abaciales, basílicas y catedrales, aportan al culto cristiano un ambiente ‘casi celestial’, en comparación con el nefasto tiempo que vivían todas las ciudades y metrópolis europeas.

Cientos de miles de monjas y monjes son alojados en los miles de recintos que se esparcen por toda Europa: desde Copenhague en Dinamarca, hasta Siracusa en Italia; y desde Moscú en Rusia, hasta Lisboa en Portugal; verdaderas obras maestras de la arquitectura y la ingeniería son habilitadas con sobriedad absoluta.  Todavía hoy, quince siglos después, podemos visitar esas vetustas edificaciones, algunas de las cuales SIGUEN SIENDO, SENDOS CENTROS DE ORACIÓN.     

Ni Nueva España ni América se quedaron atrás en conventos y abadías, pues, en el mismísimo Siglo XV, inmediatamente después del descubrimiento, las Órdenes Monacales inician un sinnúmero de edificaciones, que albergarán a los evangelizadores del continente.  Los Conventos de San Francisco en las Ciudades de México y Puebla, son vestigios vivientes de tales hechos; e igualmente el Convento Carmelita del Desierto de los Leones, en la serranía que rodea la gran Ciudad de México, el más grande de todos los que se construyeron en América, manifiesta en su arquitectura el inmenso valor de la oración.

“Orar a Dios es servir a Dios.” Sería muy bueno que probáramos en lo personal el valor de la oración; hay muchas posibilidades de retiros, ejercicios espirituales y claustros de oración.  Todas las parroquias pueden darnos informes acerca de ellas.  Para mí, han sido los momentos más íntimos con Dios nuestro Señor; verdaderas ocasiones de reflexión, compunción y sinceramiento con Cristo.  Uno entra con cualquier cantidad de dudas. . . y sale mejor cristiano, después del tiempo dedicado solo a la oración.   

Orar sirve, oremos por México.

De todos ustedes, con afecto en Cristo.

Antonio Garelli



También me puedes seguir en:



De Milagros y Diosidencias.  Solo por el gusto de proclamar El Evangelio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario