“La Felicidad es mirar hacia Dios,
la tristeza es mirar hacia uno
mismo.”
San
Carlo Acutis, Patrono de Internet
Riviera
Maya, México; Enero 7 del 2026.
MÍSTICA
Por:
Lilia Garelli
“…Parte de este espíritu de
reparación es el hábito de pedir perdón a los hermanos,
que hace presente una enorme nobleza en medio
de nuestra fragilidad…”
Papa Francisco
– Dilexit Nos. No. 189
DILEXIT NOS (34) - Él nos Amó
“Sobre el Amor Humano
y Divino del Corazón de Jesucristo”
Estimados en Cristo:
¡Feliz
Inicio de Año 2026!
¡Año Nuevo – Vida
nueva!
Yo más bien diría:
¡Año Nuevo –
Oportunidad Nueva!
Para:
Reconocer mis fallas…
Pedir perdón a quien
he lastimado…
A quien le haya
levantado un falso…
A quien haya defraudado.
Nueva Oportunidad de:
Reconciliarme con el
Señor que me ha dado todo…
Ser humilde…
Ser agradecido…
Ser discípulo del
Señor, siendo ejemplo para los demás.
¡Todo un reto!
Pero es posible –
siempre de la mano de Jesús y María…
Continuamos con las reflexiones de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Dilexit Nos – Él nos Amó – “Sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo” dentro del Apartado “Sentido Social de la Reparación al Corazón de Cristo” e iniciando el sub-apartado:
o Reparar los Corazones Heridos:
Como les
mencionaba al final del escrito de la semana pasada el Papa Francisco nos
exhorta a “reconstruir sobre las ruinas” y siendo
sinceros, sabemos que es cuesta arriba encontrar ¿cómo hacerlo? Para lo cual él
nos dice que nuestra alma necesita tener un sentido para tener la fuerza y el
empuje para hacerlo, sin desfallecer a medio camino, al mismo tiempo nos da la
clave para descubrir ¿cómo hacerlo? Y está en percibir el amor del Corazón de
Cristo como centro de nuestra vida, porque Él nos dará todo el fuego, la luz y
la entereza que necesita nuestra vida para ¡seguir adelante! con nuevos
bríos para alcanzar las metas que nos hayamos propuesto para este Nuevo Año
2026.
El Papa nos exhorta a hacer una reparación interior profunda, no solamente externa o aparente, haciendo un examen de conciencia serio, descubriendo el daño que le hayamos causado a los demás con nuestras faltas, y para ello nos dice: “…Un espíritu de reparación “nos invita a esperar que toda herida pueda sanar, aunque sea profunda. La reparación completa parece a veces imposible, cuando las posesiones o los seres queridos se pierden permanentemente, o cuando determinadas situaciones se han vuelto irreversibles; pero la intención de reparar y de hacerlo concretamente es esencial para el proceso de reconciliación y el retorno de la paz al corazón” (PF – Discurso Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” 2024) …” (PF – DN No. 186).
En efecto, ante una sociedad confusa y perdida en los valores esenciales, nuestra forma de neutralizar un ambiente hostil, no será agrediendo también, porque hay que reconocer que en nosotros también hay dolor y necesidad de reparación de nuestro interior; por ello, para poder “reconstruir entre las ruinas” es necesario que cada uno de nosotros esté sano y para ello debemos empezar por entender que nosotros debemos reconciliarnos individualmente ante el Señor para que logremos paz en nuestro interior y de ahí seguir con los pasos concretos de reconstrucción, para ello es imprescindible confiar en el Sacramento de la Reconciliación, ya que es esa fuerza sanadora del Espíritu Santo a través del sacerdote.
o La Belleza de Pedir Perdón:
En este sub-apartado el Papa nos hace ver que no basta tener la buena intención de pedir disculpas, sino que es necesaria esa fuerza interior que nos lleve a consecuencias externas. “…En definitiva “la reparación, para ser cristiana, para tocar el corazón de la persona ofendida y no ser un simple acto de justicia conmutativa, presupone dos actitudes exigentes: reconocerse culpable y pedir perdón. (…) Es de este reconocimiento honesto del daño causado al hermano y del sentimiento profundo y sincero de que el amor ha sido herido, que nace el deseo de reparar” (PF – Discurso Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” 2024) (…) “Acusarse a sí mismo es parte de la sabiduría cristiana (…) Esto le gusta al Señor, porque el Señor recibe el corazón contrito” (PF – Homilia Sta. Martha 2018) …” (PF – DN No. 187-188).
En este mundo de hoy en donde la soberbia y la suficiencia es lo que prevalece en los corazones, ¡qué difícil es para el ser humano el pedir perdón!; sin embargo, el Señor no cesa de invitarnos a través de múltiples medios, a reconocernos humildes y pecadores. El “pedir perdón” es la mejor forma de sanar las relaciones entre todos, es el primer paso para restaurar la confianza y la reconciliación en cualquier ámbito de nuestra vida, ya sea a nivel personal o profesional; porque aceptar la responsabilidad de las propias acciones nos ayuda a crecer personalmente, nos permite soltar el peso de la ira y la tristeza que esto ocasiona posteriormente y por lo tanto nos da ¡paz interior!
Por ello el Papa Francisco nos recuerda sus palabras dichas en el Discurso en el Coloquio Internacional “Reparer l´irréparable” en Paray-le-Monial – 2024:
“…reabre el diálogo y demuestra el
deseo de restablecer el vínculo en la caridad fraterna. (…) toca el corazón del
hermano,
lo consuela y le inspira la aceptación del
perdón solicitado.
Así, si lo irreparable no puede repararse del todo, el amor siempre
puede renacer, haciendo soportable la herida…”
P. Francisco - Dilexit Nos No. 189
Afectísima en Jesucristo,
Lilia Garelli
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Solo por el gusto
de proclamar El Evangelio

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