“… Señor, quédate con nosotros …”
San
Cleofás en Emaús
Riviera
Maya, México; Diciembre 10 del 2025.
MÍSTICA
Por:
Lilia Garelli
“…En esto hemos conocido el amor: en
que Él entregó su vida por nosotros.
Por eso, también nosotros debemos
dar la vida por nuestros hermanos…”
(1Jn 3,16)
Papa Francisco - Dilexit Nos No.171
DILEXIT NOS (30) - Él nos Amó
“Sobre el Amor Humano
y Divino del Corazón de Jesucristo”
Estimados en Cristo:
Continuamos con el apartado “Prolongar su Amor en los Hermanos”, en donde el Papa Francisco comenta inclusive la reacción del Emperador Apóstata Juliano, en el que envió una carta a Arsacio, sumo sacerdote de la religión de los helénicos, quejándose por la falta de crecimiento de su religión, comparándola con la de los cristianos diciendo: “…los impíos galileos sostienen no solo a sus propios pobres, sino también a los nuestros, todos vean que nuestro pueblo carece de nuestra ayuda. Enseña a los helénicos a contribuir a este tipo de servicio público, y a las aldeas helénicas a ofrecer primicias a los dioses…” (Juliano, Carta a Arsacio, (invierno de 362-363) y continúa el Papa Francisco mencionando otra parte de la carta: “… “Abre en todas las ciudades numerosos albergues, para que los extranjeros puedan gozar de nuestra humanidad (…) Acostumbra a los helenos a los actos de beneficencia” (Boletín de los Estudios Helénicos 1971 (pág.93-94); sin embargo, a pesar de sus instrucciones claras y estrictas, no fue posible que en ese pueblo se lograran estas virtudes, así nos lo explica el Papa más adelante: “…Pero no logró su objetivo, seguramente porque detrás de estas obras no había algo semejante al amor cristiano que permitía reconocer a cada persona una dignidad única…” (PF – DN No. 168).
Lo que realmente identificaba a esos primeros cristianos era su autenticidad del corazón, en el que brota el verdadero deseo de socorrer a los desvalidos y transmitir el verdadero amor de Jesucristo hacia todos los seres humanos, sin importar nivel socioeconómico, color o religión.
Por todo lo anterior el Papa nos recuerda las palabras contenidas en la “Declaración Dignitas Infinita” elaborada por el “Dicasterio de la Doctrina de la Fe” del 2 de abril de 2024 que nos dice: “…Jesús aportó la gran novedad del reconocimiento de la dignidad de toda persona, y también, sobre todo, de aquellas personas que eran calificadas de “indignas”. Este nuevo principio de la historia humana, por el que el ser humano es más “digno” de respeto y amor cuanto más débil, miserable y sufriente, hasta el punto de perder la propia “figura” humana, ha cambiado la faz del mundo, dando lugar a instituciones que se ocupan de personas en condiciones inhumanas: los neonatos personas con enfermedades incurables o graves malformaciones y aquellos que viven en la calle…” (PF – DN No.170).
El Papa termina este apartado, dando mención a las palabras que el entonces Papa Benedicto XVI, escribió en una Carta al Prepósito General de la Compañía de Jesús con motivo del 50 Aniversario de la Encíclica “Haurietis Aquas” escrita por el Papa Pío XII sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús y que hemos mencionado anteriormente a lo largo de estos escritos: “…tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades (Mt 8,17), nos ayuda a prestar más atención al sufrimiento y a las carencias de los demás, nos hace fuertes para participar en su obra de liberación, como instrumento para la difusión de su amor…” a lo que agrega el Papa Francisco: “… Si contemplamos la entrega de Cristo por todos, se nos vuelve inevitable preguntarnos ¿por qué no somos capaces de dar la vida por los demás?
Sería importante reflexionar sobre esta pregunta y respondernos después de meditarla, porque aunque no se dieran las circunstancias específicas para tal entrega, quizá en nuestra realidad particular podría ser una entrega que demuestre la generosidad que de nuestra parte pueda darse en cada momento de nuestra cotidianidad; sin descartar que pueda haber otras realidades en el mundo en que si se da el momento de una entrega total de la vida por la protección al otro en una de tantas crisis de guerra, desigualdad e inseguridad que se vive en tantas partes del mundo. Cualquiera que sea nuestra realidad ¡Demos Gloria a Dios con nuestros actos!
· Algunas resonancias en la historia de la espiritualidad:
En este apartado el Papa Francisco nos hace ver la conexión que hay entre la devoción al Corazón de Jesús y la donación hacia nuestros hermanos de los bienes que Dios mismo nos ha dado, siendo “una fuente hacia los demás” y nos pone algunos ejemplos:
o
A partir de Orígenes, varios Padres
de la Iglesia interpretaron el texto de Juan 7,38: “…de su seno brotarán manantiales de
agua viva” (…) “El alma del ser humano, que es imagen de Dios, puede contener
en sí y producir de sí pozos, fuentes y ríos…” (In Num., Homil. 12,1: PG
12,657).
o
San Ambrosio recomendaba beber de
Cristo: “…para
que abunde en ti la fuente de agua que salta a la vida eterna…” (Ep. 29,24: PL
16,1060).
o
Mario Victorino sostenía que el
Espíritu Santo se dona con tal abundancia que: “…quien lo recibe se convierte en un
seno que derrama ríos de agua viviente…” (Adv.Arium 1,8: PL 8, 1044).
o
San Agustín decía: “…este río que
brota del creyente es la benevolencia…” (Tract.in Ioann. 32,4).
o Santo Tomás de Aquino reafirmaba esta idea: “…cuando alguien se apresura a comunicar a otros diversos dones de la gracia que recibió de Dios, agua viva fluye de su seno…” (Expos.in Ev. S. Ioannis, cap. 7, lectio 5).
“…la Iglesia que nace del Corazón de
Cristo, prolonga y comunica en todos los tiempos y en todas partes los efectos
de esa única pasión redentora, que orientan a las personas a la unión directa
con el Señor…”
P. Francisco - Dilexit Nos No. 175
Afectísima en Jesucristo,
Lilia Garelli
También me puedes seguir en:
diosidencias@gmail.com lilia.garelli@gmail.com
https://twitter.com/antoniogarelli y https://www.facebook.com/tono.garelli
www.demilagrosydiosidencias.blogspot.mx
Solo por el gusto
de proclamar El Evangelio

No hay comentarios:
Publicar un comentario